Conocía solo un pedazo, una de oídas, lo que Ángel cantaba a grito pelado en los botellones, lo que escuchábamos en el Dónde Vamos entre partida y partida, entre cerveza y cerveza: «Creo recordar que por la noche el pájaro blanco echó a volar de nuestros corazones...». Era triste, sonaba desesperada. Me gustaba. Mucho más … Sigue leyendo El patio, abriendo puertas